jueves, 26 de mayo de 2011

MI AVENTURA DE SER MAESTRO

Considero que merece mucho respeto la labor de ser maestro ya que es una actividad noble con mucha responsabilidad, ya que, se tiene en las manos seres humanos que requieren de mucho apoyo, orientación y guía por lo que es necesario sensibilizarse para realizar de forma pedagógica, ética y profesional la actividad docente.
Me inicié como docente hace algunos años porque desde mi etapa estudiantil fui influido por la actividad de mi familia; papá, tíos y primos  etc., la mayoría son docentes por lo que considero que la docencia ha estado presente en todas las etapas de mi vida, quiérase o no son factores que han influido directamente.
Cuando estudiaba la preparatoria por comentarios de las familias me indujeron a que considerara como esta posible labor. Me enteré por familiares de  iniciarme como maestra. Con el compromiso de nivelarme pedagógicamente, reuní la documentación que solicitaban para iniciar como docente, al cabo de unos meses fui  llamada por maestros del SNTE. Sección 51 para confirmarme de recibir un memorándum para irme a una de las zonas mas retiradas de la Sierra  Oriente del Estado de Puebla, firmar el compromiso que adquiría como docente. Firmé al paso de unos días el Acta de protesta para desempeñar el cargo de maestra frente a grupo, con el paso de los años ingresé a la Universidad Pedagógica Nacional 212 de Teziutlán, Puebla.
Lo que pienso de ser docente es que es una actividad noble cuyo compromiso es orientar, guiar, dirigir, asesorar a seres humanos que necesitan urgentemente la preparación necesaria para darle las suficientes armas para que sean autosuficientes, autodidactas y se valgan por sí mismo para salir adelante; que sepan buscar soluciones a sus innumerables problemas de la vida cotidiana.
Es una actividad cuya responsabilidad es enorme, que se encuentra en un ambiente social crítico por diversas encrucijadas, como: lo social, económico, político, nivel de estudio de los padres, el contexto en el que se desenvuelven los educandos, factores que merman los resultados óptimos de los estudiantes.
Por ello, la urgente necesidad de mayor compromiso del docente para realizar mi labor cotidiana frente el grupo. Los motivos de satisfacción que he tenido son innumerables, los más destacados son: la satisfacción de ver, observar los cambios definitivos que logran para su bien seres que desconocían o ignoraban diversas situaciones.
Los aprendizajes construidos por los educandos, al confirmar que han logrado verdaderos cambios en sus personas, en: conocimientos, comportamiento, personalidad, actitudes, aptitudes, valores, etc.
Las felicitaciones de algunos compañeros maestros al observar que la labor que realizo es notable y satisfactoria.
La insatisfacción que reconozco es que algunos alumnos, padres de familia, autoridades educativas y civiles no valoran la labor que realizamos los docentes, el factor determinante que es para el desarrollo de la sociedad, los pueblos, ciudades y por ende la nación.
La gran decepción es al ver la gran corrupción que impera en la sociedad mexicana  y más en el ámbito educativo. Los salarios bajos que tenemos, mientras que la economía empeora.
Observar que la gran mayoría de autoridades civiles y educativas están involucradas en situaciones incorrectas.
En ámbito laboral, lo que hago cotidianamente es checar el propósito, la meta, los contenidos etc.
Que tengo que abarcar en la clase de determinada asignatura, por lo que, anticipadamente solicito el material que utilizaré en la próxima clase.
Antes de abordar un contenido procuro cuestionar a los alumnos sobre los conocimientos adquiridos con los que cuentan de determinado asunto o tema, posteriormente doy explicaciones de las actividades a realizar, más tarde pongo ejercicios de ese tema y finalmente evalúo los conocimientos adquiridos por los educandos dependiendo de los resultados obtenidos de manera individual, en equipos y grupal.
A donde quiero llegar es obteniendo los resultados satisfactorios de cada uno de los educandos en todas las asignaturas y lograr cambios verdaderos en ellos, para que se valgan por si mismos, es decir, que logren su autonomía.

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Tiene razón el autor al mencionar que el maestro se hace con la práctica; por ensayo y por error, en la práctica cotidiana se enfrenta uno como docente a lo más inesperado, porque aunque las actividades estén planeadas; en la práctica de la cotidianidad cambia toda la perspectiva: es cierto que dependen del docente mismo de lo que quiera vivir en su labor educativa; un aburrimiento abrumador o una de las aventuras más grandes que jamás haya vivido, depende del nivel o perfil de egreso con el que se encuentren los alumnos.
La labor docente en la cotidianidad es un reto cada día, porque, no se sabe a qué se va uno a enfrentar en cada momento, pero es cierto que del maestro depende como haga vivir cada instante; por supuesto que es necesaria la renovación pedagógica para que la actividad no se haga tediosa, aburrida y cansada.
Esta labor es como la luna tiene dos caras, una luminosa y otra oscura, pero depende del educador que parte de la cara quiere vivir, si quiere hacerse la vida más amable y divertida o de lo contrario, mejor cambiar de actividad.
Para ser maestros de humanidad, es necesario que los docentes tomemos en cuenta el factor motivacional ante los alumnos porque es inyectarles energía positiva a las actividades que se realizan dentro del aula; considero que si al alumno se le dan clases sin motivación es como quererles dar de comer a la fuerza algo que no les gusta.